Con una invitación a ser más coherentes con el Evangelio se celebró la Misa de San Andrés Bessette

El viernes 11 de agosto todos los estudiantes de la II Unidad tuvieron la oportunidad de celebrar la misa en honor a San Andrés Bessette C.S.C, el primer santo de la Congregación de Santa Cruz. Durante la Eucaristía, cuatro estudiantes recibieron el polerón que marca el Inicio del proceso formativo en el Proyecto de Acólitos. Ellos son: Isidora Valenzuela (5ºB), Martín González (5ºB), Blanca Arriagada (5ºC) y Diego Cañas (5ºC). Ignacia Ampuero (5ºC) recibió una bendición especial, pues ella recibirá el polerón de acólita a fin de año.

Los futuros acólitos asistieron a la misa acompañados de sus padres y recibieron la bendición del padre Rodrigo Valenzuela C.S.C que se encuentra en Santiago por unas semanas, haciendo un paréntesis en el trabajo pastoral que realiza en Portland, Estados Unidos.

Durante la homilía, el padre Rodrigo invitó a los asistentes a ser más coherentes con el Evangelio, tal como lo fue san Andrés, desde el lugar donde cada uno se encuentra: con los compañeros, en las redes sociales, con quien está a nuestro lado y más nos necesita.

Breve biografía
San Andrés nació en Quebec, Canadá, el 9 de agosto de 1845 y murió el 6 de enero de 1937 en Montreal. Fue beatificado en 1982 por el papa Juan Pablo II y canonizado en 2010 por el papa Benedicto XVI. Andrés Bessette fue hermano de la Congregación de Santa Cruz, vivió la pobreza de manera radical y trabajó como portero en el colegio Notre Dame en Canadá. Su espiritualidad estuvo marcada por la humildad, el amor incondicional y la devoción a san José a quien consagró un santuario. En vida, Dios le regaló el don de acercar a las personas a Jesucristo y de sanar a los enfermos.

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