Memoria histórica en actividad interdisciplinaria

Las áreas de historia e inglés de nuestro colegio prepararon una actividad bilingüe sobre la memoria histórica referida al 11 de septiembre de 1973 y de 2001. Los alumnos del eje humanista pudieron escuchar cinco testimonios de estas fechas a través del relato de Claudio Barrientos, PhD en Historia por la Universidad de Wisconsin-Madison y director de la Escuela de Historia de la Universidad Diego Portales; Brittany Borman y John Casey, ambos estadounidenses y profesores de inglés; Fernando Marín, profesor de historia, y del padre James McDonald, rector del colegio.  

La actividad se realizó el martes 12 de septiembre en el auditorio Francis Provenzano C.S.C. y comenzó con el relato del profesor Barrientos, que reflexionó sobre las implicancias de ambos acontecimientos, donde el primero ocurrió en plena guerra fría y el segundo en un mundo post guerra fría que generó una conciencia globalizada respecto de un hecho originado por la religión vista como una ideología.
 
Los profesores Brittany Borman y John Casey vivieron el 11S de 2001 muy pequeños, una en la costa este y el otro en la costa oeste, ambos profundamente afectados por la muerte de inocentes y las repercusiones en el alma nacional. El profesor Fernando Marín recordó que tenía 18 años en 1973 y que el 11 de septiembre había amanecido con sol para luego nublarse con las noticias del golpe de estado. Rememoró la reacción de sus vecinos y la manera en que este acontecimiento determinó la posterior recuperación de la democracia.

Finalmente, el padre James McDonald recordó que el 2001 su madre lo llamó para decirle que había un atentado y él pensó que se refería a las imágenes antiguas del golpe de Estado en Chile. Cuando vio la noticia de los aviones estrellándose contra las Torres Gemelas, se preocupó por uno de sus mejores amigos que vive en Nueva York, ciudad de la que él también proviene.     

Tras la exposición, los estudiantes tuvieron la oportunidad de hacer preguntas a los charlistas. Algunas de las conclusiones de la actividad fueron la importancia del inglés como llave para acceder a más conocimiento e información y que el acto de recordar es un punto de partida para aprender, profundizar la democracia y proyectarse hacia el futuro.