Perfil del profesor y de la profesora

Dentro del legado de Santa Cruz, la responsabilidad básica de los educadores es crear y mantener un ambiente que lleve a los alumnos y alumnas a transformarse en ciudadanos competentes y cristianos comprometidos. Esto conlleva a que su primera tarea es ser competentes en su profesión y comprometidos con su fe, teniendo siempre la responsabilidad de integrar estos dos aspectos, de manera que su
profesionalismo y su fe no sean aspectos mutuamente excluyentes.

Aspiramos a que nuestros educadores sean mucho más que depositarios de conocimientos, necesitamos que sean los que desafíen, orienten y acompañen a nuestros alumnos y alumnas en su proceso de formación, para que se transformen no solo en personas instruidas, sino que también dotadas de valores. Esto implica que nuestros educadores deben ser profesionales de excelencia en su práctica pedagógica y, a la vez, un ejemplo de fe y servicio.